domingo, 9 de febrero de 2014

Armonía y sucesos inexplicables.


Sigo viendo el ambiente poco participativo. A los que solo leen...Aportad vuestras ideas! No os de reparo.. Con toda confianza.. que me hace ilusión.

Os dejo hoy, por ser domingo, dos cosas; 
en primer lugar una foto, realizada ayer en el Cajón del Maipo, sentada frente al riachuelo,al lado del Glaciar "El Morado", descansando después de la caminata. Me transmite paz, conexión con la naturaleza, armonía.

En segundo lugar, un relato, que me ha dado por llamar sucesos inexplicables.

 Feliz inicio de semana.

LA FOTO





SUCESOS INEXPLICABLES.


Tuve un sueño muy raro, en donde me encontraba en una ciudad desconocida. Oscura. Y corría.
 Aunque me parece que este sueño no fue mío; me lo contaron. 

Todo esto se lo contaba a Paquillo, que finalmente consiguió ponerse a trabajar como técnico en un programa de televisión. Estábamos en una terraza en Barcelona. 
Mientras hablábamos, ellos se acercaron. Parecía que con la idea de vendernos algo. Formaban parte de una organización no gubernamental. Empezaron a hablarnos pero Paco no les hacía mucho caso. Al final, de ignorarlos, se fueron.
Y como estaba lloviendo con tanta fuerza nos fuimos al interior del local.

No sentamos en la zona de sillones, en uno de los cuales había un muñeco. Estábamos medio calados y un poco serios, después de la circunstancia acontecida fuera. No obstante, en seguida, nos sirvieron un café caliente y continuamos la conversación. Paco me contó sobre su sueño, en donde encontraba un arca que no podía abrir. Decía que después de forcejear mucho, la tapa se abría y dentro había una balanza y un acordeón. Cogía ambos elementos y se quedaba mirándolos. Y esto, ¿qué significará?. Pensaba. Poniendo el acordeón sobre la balanza  se quedó mirando al infinito. En ese momento solo podía soñar. 

Soñar dentro de un sueño. Me suena esta idea. 

De pronto, se despertó, según me contó, con la certeza de que él quería ser periodista.
Entonces, me contaba que llevaba todo el día con esa sensación, de que él en el fondo quería ser periodista y que lo que estaba haciendo no le llenaba. Me contaba que en el sueño, estaba obsesionado con que alguien le decía que olvidara su propio nombre y que empezara una vida nueva de periodista.

De camino  a casa, fui pensando continuamente en la conversación, primero cuando llegué al garaje y dejé mi Clio aparcado y segundo cuando subía en el ascensor, solo, sin encontrarme a nadie. Menuda paranoia la del Paco. La verdad es que a veces hay sueños que te absorben como si fueran realidad. 

Mientras iba en este pensamiento el ascensor paró y entró una persona que, me indicó, iba a la azotea. Al verme, empezó a hablarme como si me conociera de mucho. Qué raro pensaba yo. Y me empezó a contar que vivía al lado del fontanero del cuarto. Me contó que acababa de encontrar en el armario una cuerda para tender la ropa y que subía a montarla. Pensé en lo que me contó mi vecina, la anciana, que aún recordaba que desde hacía tiempo no convenía colgar nada en la azotea porque ocurrían sucesos inexplicables. 

El ascensor paró y yo me bajé. Entré en mi casa y me quedé en el centro del salón recorriendo con la mirada todo el perímetro. Justo en ese momento la niña del apartamento de al lado rompió a llorar y el vecino del fontanero que estaba en la azotea, fue interrumpido por la anciana vecina que le dio un misterioso mensaje.

Yo encendí la televisión y ví a Paquillo en el programa nocturno. Se estaba haciendo famoso de repente, como periodista reconocido.

Y la ciudad oscurecía y yo, sin saber cómo ni hacia dónde, corría.



4 comentarios:

  1. Las fotografías son mi debilidad...eso ya lo sabes, por eso te doy la enhorabuena porque me parece una gran foto. Las botas en primer plano para mí marcan la diferencia, te meten en la escena y te transmiten esa sensación de sosiego y satisfacción después de una larga caminata... En cuanto al relato, ¿continuará?. Yo me he quedado con ganas de seguir la historia. Me gusta.

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    1. Jo, siento decirte que no continuará...la historia se acaba en si misma como un sueño..

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  2. Hace unos días nos preguntaste por nuestra imagen de coherencia con uno mismo. Qué sonrisa! Ahora me gustaría que releyeras mi imagen de coherencia con uno mismo al tiempo que observas tu foto. Es tan curiosa nuestra visión del camino andado y del que nos queda por andar...
    Yo soy una soñadora. Pero no subjetiva (que también), no. Soy una soñadora empedernida. Antes no lo sabía. Pero hablando con personas de más o menos confianza me he dado cuenta de que sueño más que el resto de la gente. Seguro que todo esto tiene una perfecta explicación científica neuronal. Pero a mí esa explicación no me importa. Soy una soñadora y me encanta. Porque mis sueños suelen ser guays (no siempre), y disfruto un montón soñando. Y disfruto también mogollón recordando el sueño después de despertar mientras me ducho. Normalmente el minuto recordando lo que acabo de soñar me arranca la primera sonrisa de la mañana.
    El relato que acabo de leer me ha llevado a ese momento tan íntimo; porque en varias ocasiones me he sentido confusa, analizando qué partes de lo soñado eran reales y cuáles no. Ese instante de caos es también una delicia. Soñar es genial!

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    1. La verdad es que el tema de los sueños, es para tratar largo y tendido.
      Como se encuentran pululando entre la consciencia y al inconsciencia, no los atendemos como deberían.. y creo que son super-importantes y que nos pueden ayudar a conocernos mejor a nosotros mismos.

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