Ha acabado la semana y he echado de menos alguna reflexión más.
Recopilo a continuación algunas ideas, por si os animáis;
la próxima semana habrá más cosas...lo digo por no acumular... :-)
- ¿Alguna sugerencia más sobre las máquinas de salchichas de Russell?
- ¿ Y qué hay de lo que te sugiere gráficamente el concepto "coherencia con uno mismo"?
- ¿Algo que añadir sobre los bambús?
Aprovecho para enlazar esta canción que me gusta mucho
- ¿ Y sobre la vivencia única e intensa del momento presente?
Aprovecho para desearos un feliz inicio de semana. Para mi se presenta dura, pero espero salir victoriosa.
:-)
Muy bien Jefa, tú danos caña que si no, nos relajamos... En cuanto a la representación de la coherencia con uno mismo, he de decirte que me ha encantado tu visión... Una esfera... Mi elección, después de haberlo pensado mucho y descartar alguna que otra opción (lo reconozco)... Es una raíz... Una raíz de un gran árbol... Es lo que me mantiene en pie, lo que me ancla al suelo... La coherencia conmigo misma...puede ser que algunos acontecimientos puedan llegar a tumbar el árbol...pero sin su raíz, el árbol ya no es tal cosa...
ResponderEliminarMe apunto la frase del bambú... "Sé bambú, si quieres, pero bambú con efecto tirachinas. Que sepan que si te doblan mucho, puedes hacer daño"...me ha parecido absolutamente genial...
En lo relativo a la vivencia del momento presente... Me he quedado boquiabierta... Esto es ya subir mucho el nivel, no? Yo ante esto me quedo sin palabras...pido el comodín del público...qué opináis?
..qué gran emoción al poder volver a comentar el blog de María "dentro" de la pecera, y no afuera, como hasta ahora, mendigando letras en el teclado del iPhone.
ResponderEliminarMi imagen gráfica de la coherencia con uno mismo son uno de mis pares de zapatillas, de hecho pienso en un par en concreto. Son urbanas, verdes y cómodas. Han hecho un largo camino conmigo, han visto lo que yo he visto, han vivido dónde me he metido, y han sido testigo de lo bueno y de lo malo; de las alegrías, los sufrimientos, y las promesas que siempre arrastran...Como a alguien que ha seguido mis pasos, como a mí misma, no les puedo engañar. Son ese testigo mudo que conoce mis defectos y mis miserias, no solo mis logros y victorias. Han vivido mi historia y me recuerdan la importancia de ser coherente conmigo misma.